Teodoro Díaz, articulista, pastor y maestro.
Teodoro Díaz, articulista, pastor y maestro.

Escrito por: Teodoro Díaz Cuevas, M. A. Pastor y maestro

SANTO DOMINGO. Desde la llegada al Ministerio de Educación del arquitecto Andrés Navarro García, se han ido desarrollando una serie de procesos en la institución que sin lugar a dudas han desatado los demonios y la furia en algunas corrientes magisteriales, y a lo interno del Comité Ejecutivo de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP).
El primer enfrentamiento entre la ADP y el Ministerio de Educación, se debió a la exigencia de un aumento salarial de un 30% a los maestros y luego por el bloqueo de la nómina de más de 2,400 maestros, que según esta cartera, éstos fueron desvinculados de nómina docente por no dar servicios en centros educativos.
El presidente del gremio, profesor y diputado al Congreso Nacional, Eduardo Hidalgo, en respuesta a esta acción del Ministerio de Educación, anunció de inmediato la creación de una comisión en cada una de las 18 regionales para verificar los casos de profesores desvinculados de la nómina y emplazó al ministro de Educación para que de inmediato reintegre a los maestros a sus puestos docentes.
Otra nota discordante que ha puesto el ambiente tenso y tóxico entre la ADP y el MINERD, tienen que ver con la ordenanza 24-2017, que convoca a concurso de oposición a nivel nacional para la elección de directores regionales y distritales.
En este sentido, es bueno saber que es la primera vez que en el Ministerio de Educación se convoca a un concurso de oposición para estos puestos, ya que hasta el momento de la referida ordenanza estas posiciones eran entregados a los políticos del gobierno de turno y estos a su vez dedocráticamente se los facilitaban a los compañeritos.
Además la corriente magisterial del partido oficialista se le entregaban cuotas para que estos designen en estos puestos a familiares y amigos.
Todo esto se hacía obviando en la mayoría de los casos la meritocracia, cosa esta que ha impedido el avance de nuestra educación, como se muestra en las principales evaluaciones realizadas en los últimos años por organismos nacionales e internacionales y además por los resultados de la recién pasada evaluación del desempeño docente.
En oposición a la ordenanza 24-2017, altos dirigentes y sindicalistas del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) calificaron de inaceptables los cambios y remociones de directores regionales y de distritos escolares que llevo a cabo el Ministerio de educación, esto según el gremialista y diputado, Rhadames Camacho, se hizo sin que se realizara el procedimiento lógico y de costumbre de socializar el mismo con el gremio profesoral.
Debemos hacernos la siguiente pregunta: ¿desde cuando los ministros o el gobierno central pide la anuencia a un gremio u organización alguna para realizar cambios o designaciones? creo firmemente que el ministro navarro quiere despolitizar un poco el sistema educativo, pero se ha encontrado con un gran elefante que se resiste y quiere frenar los cambios a implementar.
Es bueno saber que el 22 de septiembre del año pasado en una asamblea de dirigentes, la corriente magisterial Eugenio María de Hostos (corriente del PLD) y la Secretaría de Asuntos Magisteriales del partido de gobierno, protestaron por la disposición del ministro Andrés Navarro por el mismo introducir cambios de directores regionales y distritales de manera interina, hasta tanto llegue el concurso de oposición en 17 demarcaciones de la geografía nacional.
¿Por qué tanta resistencia a los cambios que quiere introducir el Ministerio de Educación en procura de llevar a cabo con éxito la revolución educativa implementada por el gobierno central? todo esto es producto del caos que imperaba en el Ministerio que tiene en sus manos la educación del país, caos que beneficiaba a sectores políticos, gremialistas, religiosos y empresariales.
Vemos con beneplácito la implementación de los concursos de oposición para que los docentes muestren sus técnicas y habilidades directivas, sus conocimientos en la planificación, monitoreo y evaluación, si conocen el marco legal de la educación dominicana y además su liderazgo y desarrollo profesional, todo eso es lo que busca la implantación de los concursos de oposición para la designación de directores regionales y distritales.
Sin embargo, hay que decir que al igual que la ADP, estamos en desacuerdo con las ternas porque este mecanismo vicia el proceso competitivo y no es nada diferente a lo que prácticamente se ha estado haciendo por muchos años en el Ministerio de Educación.
El Ministerio de Educación tiene vasta experiencia realizando concursos de oposición. creo que de la misma forma que se seleccionan a los directores de centro educativo y a los docentes de esa misma forma se debe seleccionar a todo el personal docente.
Las ternas son un traje a la medida del ministro de turno por ello, la rechazo de plano. Si el Ministerio de Educación tiene interés en transparentar su accionar en la sociedad dominicana debe invitar a los diferentes sectores de la nación para que sean veedores de lo que se está haciendo en la entidad.
El pedido de algunas corrientes magisteriales de la ADP, como la “DON PEDRO MIR” es que el Arquitecto Andrés Navarro implemente los concursos de oposición en todos los puestos docentes, pero que la terna no sea el principal mecanismo, porque desvirtúa dicho proceso competitivo.
Entendemos que el ministro de Educación, Andrés Navarro, quiere hacer las cosas diferentes para adecentar el sistema educativo dominicano, pero hacer las cosas bien importa más que hacerlas. Es obvio que para llevar a cabo estos cambios tendrá que enfrentar la resistencia de algunos sectores, sobre todo políticos, ya que estos están acostumbrado a buscar cuotas en todas las dependencias del estado para hacer proselitismo y satisfacer a sus clientes.
Una cosa que no podemos olvidar los dominicanos es que la enseñanza produce esperanza y que una nación mal educada produce ciudadanos inmorales e irrespetuosos de todas las reglas sociales. Es tiempo de poner el interés de la nación por encima de nuestras apetencias personales o grupales y dejar que los procesos se llevan a cabo en el ministerio de educación y otras dependencias del estado se desarrollen sin dificultad y no ser piedra de tropiezo a los mismos.