Lauri Nicole Arias, estudiante de 4to. del Nivel Medio de la Escuela Ana Ilda Pérez Rivas, en Los Alcarrizos.
Lauri Nicole Arias, estudiante de 4to. del Nivel Medio de la Escuela Ana Ilda Pérez Rivas, en Los Alcarrizos.

Escrito por Lauri Nicole Arias, estudiante de 4to. del Nivel Medio

SANTO DOMINGO. Muchos casos de violencia de género e intrafamiliar son causados por la ingesta de bebidas alcohólicas en exceso, situación que afecta a miles de familias de la sociedad dominicana.

Antes existía el respeto hacia los demás, y se reflejaba entre los ciudadanos, pero en la actualidad esos valores se han perdido y el irrespeto entre las personas es preocupante tanto en los bajos extractos de la sociedad como en los altos, donde el alcohol se convierte en el eje principal de las personas.
El consumo excesivo de bebidas alcohólicas, es una enfermedad que no sólo afecta al adicto, sino también pone en riesgo las vidas de las personas de su alrededor.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), determina el alcohol como toda forma de embriaguez que excede el consumo alimenticio tradicional y corriente o que sobrepasa los linderos de costumbres sociales.
En el momento que el alcohol se consume no existe una causa común, pero el adicto toma la iniciativa, ya sea por estrés o por problemas sociales, políticos, económicos y personales. Las causas pueden ser diversas, y sus consecuencias letales.
Esta adicción puede causar la muerte de cualquier persona.
Recuerdo la trágica muerte en La Romana, de un joven de 23 años de edad, quien murió luego de ingerir una botella de una bebida alcohólica durante un concurso en un centro de diversión.
Kelvin Mejía Perozo ingirió la bebida señalada como ron en la discoteca Vacca Lounge donde se disputaba la suma de 40 mil pesos.
La víctima recibió los 40 mil pesos del premio, pero se desmayó, muriendo minutos después.
¡Basta ya de este tipo de violencia! Reducir o eliminar casos como éste, se torna necesario en nuestro país. Nos queda el deber cumplido de formar personas, jóvenes y adultos, con valores y sentimientos para restaurar nuestra sociedad.
Comencemos a inculcar los valores que hoy en día se han perdido. Demostremos fuerza de voluntad interior, valentía para enfrentar estos casos violentos, y aceptar que si consumimos alcohol en exceso, nos hará daño, si es que nos da tiempo a buscar ayuda profesional.