Diccionario de la Lengua Española.
Diccionario de la Lengua Española.

El escritor y académico Arturo Pérez Reverte ha adelantado este domingo que la RAE aceptará 'iros' como imperativo del verbo 'ir'.

La noticia ha salido a la luz por la consulta que un 'tuitero' hizo al escritor a través de la red social, tras una interminable discusión con su hermano.
Aquí so dejamos la discusión 'tuitera':
A partir del anuncio de Pérez Reverte, hoy la RAE ha emitido el siguiente comunicado:
La forma más recomendable en la lengua culta para la 2.a persona del plural del imperativo de irse sigue siendo hoy idos. No obstante, dada la extensión de la variante
iros incluso entre hablantes cultos, se puede considerar válido su uso.
Las formas de imperativo de la segunda persona del plural correspondientes al
pronombre vosotros pierden la -d final cuando se añade el pronombre enclítico os: amad
> amaos; comed > comeos; venid > veníos. Sin embargo, tal como se indica en el § 4.13i
de la Nueva gramática de la lengua española (2009), el escaso cuerpo fónico de la forma esperable íos empleada en español antiguo explica que, frente a lo que ocurre en el resto de verbos, se haya mantenido la d de id en la forma con clítico, dando lugar a la forma idos, única normativamente aceptada hasta ahora en la lengua culta
Por su parte, el predominio de la forma iros en la lengua oral es el resultado de un proceso de rotacismo así se denomina técnicamente la conversión en una consonante rótica,
es decir /r/, de un fonema que no lo es, que ha podido verse influido por la tendencia general que se percibe en el español europeo a insertar una /?/ en la 2.ª persona del
plural de los imperativos: marcharos por marchaos, callaros por callaos, etc.
En cualquier caso, es conveniente señalar que la aceptabilidad de iros no se debe extender a las formas de imperativo de los demás verbos, para las que lo más adecuado en la lengua culta sigue siendo prescindir de la r. Así, es preferible decir ¡marchaos! o
¡sentaos! a ¡marcharos! o ¡sentaros! El motivo de esta distinción es que muchos hablantes cultos que aceptan la forma iros rechazan, sin embargo, formas como marcharos.
A continuación se puede encontrar un ejemplo en el que coaparece iros con una forma de imperativo sin r (retiraos) en la intervención de un mismo personaje:
«Pero cuidado con que nadie delate a nadie. Sé que ni vosotros quisierais ser lo que sois. Ea, retiraos. Iros retirando sin dejar de mirarlos. Nos vamos también a las serranías de Ronda» (José Martín Recuerda, Las arrecogías del beaterio de
Santa María Egipcíaca [España 1980]).