El dirigente de la Fuerza Nacional Progresista (FNP), Pelegrín Castillo.
El dirigente de la Fuerza Nacional Progresista (FNP), Pelegrín Castillo.

Asegura liderazgo político y empresarial del país ha preferido seguir una política de concesiones, conciliación y apaciguamiento que lo único que ha hecho es volver a la comunidad internacional más agresiva.

El dirigente de la Fuerza Nacional Progresista (FNP), Pelegrín Castillo, afirmó que el reciente informe de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH), que coloca a la República Dominicana en la “lista negra” de violadores de los derechos humanos, debió ser respondido no sólo con la advertencia del expresidente Leonel Fernández, ni de los voceros del Gobierno, sino con acciones.
¨El muro fronterizo entre RD y Haití sería la respuesta más contundente que el Estado y la nación dominicana le podría dar a toda esa presión¨, expresó, tras destacar que con una acción como esa el país le estaría diciendo a la CIDH que se olvide de que hay una solución dominicana al problema haitiano.
Señaló que aunque es importante que un expresidente de la significación internacional que tiene Leonel Fernández salga en defensa del país con su declaración, ¨la sociedad debe darse cuenta de que son reacciones que se emiten cuando estamos a la defensiva, cuando estamos en listas de ignominia o amenazando con sanciones, pero hace muchos años el país debió tener sobre este tema políticas de Estado¨.
Castillo sustuvo que el liderazgo político del país en general y el liderazgo nacional, que incluye a los empresarios, intelectuales y líderes de sectores sociales representativos, han fallado porque no han sido capaces de traducir en políticas de Estado este tipo de declaraciones con las que todo el mundo está de acuerdo, pero que a la hora de actuar no se obra en consecuencia.
Insistió en que el liderazgo político y empresarial del país ha preferido seguir una política de concesiones, conciliación y apaciguamiento que lo único que ha hecho es volver a la comunidad internacional más agresiva, y cada vez hay más reclamos, a tal punto que ahora el país está colocado en una lista infame que le permite al Congreso americano amenazar con sanciones.
Entrevistado en el programa Toque Final con Julio Martínez Pozo, por Antena Latina canal 7, el dirigente político reiteró que Haití es un estado fallido, y que eso lo sabe muy bien la comunidad internacional y los propios líderes haitianos.
En tanto, el hecho de que la Dirección General de Migración haya repatriado en el mes de abril a 4,787 extranjeros, mayoría haitianos, a su juicio significa que están reaccionando frente a un fenómeno de desbordamiento migratorio, pero muy por debajo de lo que son las exigencias de las circunstancias que estamos viviendo, pues entiende que el país necesita un esfuerzo más enérgico y contundente, no solamente de repatriación.
¨La Ley de Migración establece sanciones a los empleadores que contratan mano de obra ilegal, y la verdad es que la ley en ese punto es letra muerta. Obras públicas como el Metro, La Barquita, Ciudad Juan Bosch, entre otras, se han construido con mano de obra haitiana, y obviamente con una frontera abierta que es la clave de todo¨, deploró.
Asegura que aunque mañana puedan repatriar un número mucho mayor de haitianos, con la frontera abierta esa acción prácticamente se anula, ya que son 391 kilómetros de frontera que se constituyen en la estructura de corrupción transnacional más importante.
Agregó que hay que ir a la raíz del problema de un Estado débil y una comunidad internacional que debe ser confrontada porque están buscando la vía más cómoda, ya que sabe que lo correcto sería reconstruir Haití en Haití, pero no quieren asumir las fórmulas que debe asumir para lograr ese objetivo.