Rafael Ovalles y el alcalde de Santiago, Abel Martínez, firman el acuerdo. Observa, Arisleida Tineo, gerente de la Regional Norte del INFOTEP.
Rafael Ovalles y el alcalde de Santiago, Abel Martínez, firman el acuerdo. Observa, Arisleida Tineo, gerente de la Regional Norte del INFOTEP.

Martínez dijo que un acuerdo anterior firmado por el cabildo con dueños de negocios establece que para vender comida deben tener un aval del INFOTEP

SANTIAGO.- El Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (INFOTEP) capacitará en higiene y manipulación de alimentos a 3,072 vendedores ambulantes de comida en Santiago.
El programa de formación será posible en virtud de un acuerdo de colaboración interinstitucional firmado entre el director general del INFOTEP, Rafael Ovalles, y el alcalde del municipio de Santiago, Abel Martínez.
Se contempla también formar a 350 servidores del cabildo en gestión administrativa, liderazgo y desarrollo de habilidades gerenciales, con el propósito de ayudar a una administración más eficiente.
El programa abarca la capacitación de 700 empleados del área de servicio de ornato y limpieza, en manipulación y clasificación de los desechos sólidos. Con estos suman 4,122, las personas beneficiadas con el convenio que tendrá una vigencia de dos años.
“Una ciudad limpia, que además recoge su basura con criterio clasificatorio, es una ciudad que contribuye ya no solo a la salud de sus habitantes, sino a la preservación del medio ambiente, en una productiva sinergia del ser humano con la naturaleza”, destacó Ovalles, al resaltar la importancia del acuerdo.
Dijo que además de elevar el nivel de productividad y eficiencia del talento humano de la alcaldía, con el pacto se procura dotar a los vendedores ambulantes de habilidades y herramientas útiles para el manejo correcto de los alimentos, a fin de prevenir enfermedades en la población.
De su lado, el alcalde de Santiago, Abel Martínez, informó que los negocios que están funcionando de forma legal, en un plazo de seis meses deberán tener el aval del INFOTEP, es decir, una certificación para ofrecer servicios de comida.
Martínez explicó que para hacer efectiva la medida estos vendedores firmaron un contrato con la alcaldía, en el que se establece que deben llevar mascarillas, batas y guantes para garantizar alimentos saludables a sus clientes.